
90210 comenzó en medio de críticas que la miraban en menos, al lado de Beverly Hills 90210. la original en la que está basada y cuyos personajes Kelly Taylor (Jenny Garth) y Brenda Walsh (Shannen Doherty) continúan en este spin off/renacer.
Pero en los 16 capítulos que ya lleva, se ha sabido parar por sí sola, con las nuevas historias de los alumnos de West Beverly High School.
Annie y Dixon Wilson (Shenae Grimes, de Degrassi: Nueva Generación y Tristan Wilds), los nuevos alumnos, mudados desde Kansas, cuyo padre, Harry Wilson (Rob Estes, ex Melrose Place) es el nuevo director de la secundaria.
Naomi Clark (AnnaLyne McCord) y Ethan Ward (Dustin Milligan), la pareja de populares, que se rompe con la llegada de Annie, la niña que trata de ser buena, pero termina siendo una mosca muerta, como Joey Potter en Dawson’s Creek.
Erin Silver (Jessica Stroup), que se hace llamar Silver, es la hermana de Kelly, que ahora sufre como adolescente a lo Peyton Sawyer de One Tree Hill.
Y por supuesto, está Adriana Duncan (Jessica Lowndes), a quién parece pasarle todo lo malo que una adolescente actriz explotada por su madre puede sufrir, desde drogadicción, hasta quedar embarazada del niño rico mal criado del colegio, Ty Collins (Adam Gregory).
Pero Adriana encuentra a su príncipe azul en Navid Shirazi (Michael Steger), hijo de un productor de pornografía, pero con un gran corazón.
Rescatable es Tabitha (Jessica Walter, de Arrested Development), la abuela de los Wilson y Ryan Matthews (Ryan Eggold), el profesor idealista.
Además, tenemos las historias de Kelly, que ahora es madre y Brenda, que no puede ser madre, lo cual le da más sabor a los capítulos.
Todos los Miércoles por Canal Sony.
Muy recomendable, para los amantes de series adolescentes, que seguro amarán esta serie, tanto o más que nosotros.
